La bodega

Viñedos

La finca Montanchuelos está situada en el Campo de Calatrava, comarca geográfica que se encuentra entre los Montes de Toledo y Sierra Morena.

La finca se extiende por el valle del río Jabalón, en plena zona volcánica del Campo de Calatrava. El vulcanismo reciente se refleja en el relieve en forma de volcanes extinguidos, coladas, hervideros o mares, y ha contribuido de manera decisiva a la singularidad de nuestros suelos.

Hacia el sur se encuentran los montes que dan nombre a la finca, y que en realidad son las primeras estribaciones de Sierra Morena: es aquí donde cultivamos 20 Ha de Tempranillo.

Con una altitud media de 650m. sobre el nivel del mar, el clima de esta región es continental, con inviernos fríos y veranos calurosos, una oscilación térmica muy acusada entre el día y la noche en cualquier estación y unas lluvias anuales medias de 400mm.

Practicamos cultivos tradicionales y cuidados naturales no agresivos, aquellos que a lo largo del tiempo han demostrado ser los más respetuosos con el entorno. En este sentido, limitamos la carga de nuestras cepas a un máximo de 2kg.

Elaboración

Empezamos la vendimia cuando la cata de uvas sobre el terreno y los análisis de laboratorio determinan el punto óptimo de maduración.

Recogemos los racimos a mano, en cestas de 10kg para evitar la rotura del hollejo. Los viñedos rodean la bodega, de manera que las uvas intactas llegan inmediatamente a las dos mesas de selección para ser examinadas. Una vez despalilladas pasan varios días de maceración en frío antes de que tenga lugar la fermentación en tanques de acero inoxidable.

Todo el proceso se realiza con las levaduras naturales de las propias uvas.

Nuestros vinos envejecen en una sala subterránea con humedad y temperatura controladas. Utilizamos barricas de roble mayoritariamente francés con una pequeña proporción de roble americano.

Antes del embotellado se realiza una ligera estabilización natural por frío, sin usar clarificantes.

Elaboración

Empezamos la vendimia cuando la cata de uvas sobre el terreno y los análisis de laboratorio determinan el punto óptimo de maduración.

Recogemos los racimos a mano, en cestas de 10kg para evitar la rotura del hollejo. Los viñedos rodean la bodega, de manera que las uvas intactas llegan inmediatamente a las dos mesas de selección para ser examinadas. Una vez despalilladas pasan varios días de maceración en frío antes de que tenga lugar la fermentación en tanques de acero inoxidable.

Todo el proceso se realiza con las levaduras naturales de las propias uvas.

Nuestros vinos envejecen en una sala subterránea con humedad y temperatura controladas. Utilizamos barricas de roble mayoritariamente francés con una pequeña proporción de roble americano.

Antes del embotellado se realiza una ligera estabilización natural por frío, sin usar clarificantes.