Viños de la tierra de Castilla

 

 

Orígenes

photo vinesBodegas Calar está situada en la finca Montanchuelos, que pertenece al término municipal de Granátula de Calatrava, a orillas del río Jabalón, en pleno Campo de Calatrava.

Esta zona ha estado habitada desde los albores de la civilización: el Cerro de la Encantada, yacimiento de la Edad del Bronce, se encuentra muy cerca de Granátula por su parte norte. Oretum, capital de la Oretania, estado de los oretanos, pueblo hispano pre-romano, se sitúa al sur.

Cartagineses, romanos, visigodos, musulmanes… todos pasaron por ella sucesivamente, y todos han dejado su huella en esta tierra.

Después de la batalla de las Navas de Tolosa, en 1212, se estableció en este campo la poderosa Orden de Calatrava. Es en esta época medieval cuando nace el sistema de Encomiendas, y aquí hace su entrada en la Historia nuestra finca, que ya desde esos tiempos remotos aparece en los archivos como una de las mejores encomiendas de la Orden. Cereales, olivos y viñedos. Los cultivos mediterráneos por excelencia son la base de la prosperidad de Montanchuelos, y existe abundante documentación de cuántas arrobas de vino proporcionaba cada año a su Comendador.

Esta situación perduró a lo largo de los siglos: era tal su fama como una de las más productivas fincas de labor de España que baste decir que, tras la Guerra de Independencia contra la Francia de Napoleón, fue ofrecida al General Palafox, defensor de Zaragoza, como recompensa a los servicios prestados a la patria.

En el año 2.005 muchas cosas habían cambiado en Montanchuelos, pero, al igual que en siglos pretéritos, cereales, olivos y viñedos seguían ofreciendo sus mejores frutos. Fue en esta fecha cuando se constituyó Bodegas Calar, nacida en un entorno donde la viña crece y se desarrolla con la sobriedad y el reposo que son la esencia de la Mancha.